Ese momento en el que tu ya no puedes ir más deprisa, en el que te has arreglado en apenas unos minutos, y corres casa para arriba casa para bajo, baño, espejos. Y lo ves ahí tan tranquilo, simplemente mirándome, sonriendo. Y haciéndose fotos, si es que yo lo mataría, lo juro. Pero.. luego me mira a los ojos, me abraza y entonces digo.. matarlo, ahora? Y para que. Si yo lo quiero así, tan él, tal y como es.